Ubicada en pleno Salar de Atacama, esta laguna posee una concentración de sal del 40%, lo que permite a los visitantes flotar sin esfuerzo en una experiencia de baño inolvidable. La excursión se programa generalmente por la tarde y requiere el uso de traje de baño y sandalias, incluyendo además un cóctel para complementar el relajo en las aguas salinas.